El doctor suizo Hans Jenny, que abarcó
con su vida gran parte del siglo XX, estudió el efecto de las ondas acústicas
en la materia. Sobre polvos finos, fluidos, arena o virutas de acero, Hans
Jenny emitía sonidos, cuya vibración de onda generaba formas geométricas que
atendían a unos patrones concretos, que él registró.
Su trabajo, al que bautizó como
“cimática”, le condujo a una especie de visión budista de la existencia. Cada
uno de nosotros recibimos constantemente infinidad de ondas sonoras de nuestra
voz interior, y según su frecuencia y tiempo de intensidad, viviremos nuestro
entorno en conflicto o en armonía.
“Sabio:
no es aquél que tiene su mente atiborrada de información.
La
verdadera sabiduría consiste en poder ser felices en el mundo tal como es, sin
pretender acomodarlo como a nosotros nos gustaría que fuera. Tu paz
interior y tu felicidad dependen de aceptar que no puedes elegir lo que crees
que debería ser. Pero sí puedes escoger cómo quieres ver lo que ya tienes.
Cuando
juzgamos una situación, confundimos la realidad con nuestra interpretación
de ella. Entonces hacemos que la paz sea imposible para nosotros porque tenemos
la mente enfocada en conflictos. Y, por ley de correspondencia, conflictivas
serán también las experiencias que el mundo exterior te brinde.”

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